
¿Cómo debe ser el mantenimiento de los aviones comerciales?
Que un avión comercial pueda despegar y llegar a su destino con todas las garantías no depende únicamente de la experiencia de su tripulación. Detrás de cada vuelo existe un exigente sistema de mantenimiento que tiene como objetivo conservar la aeronave en condiciones de navegabilidad adecuadas y a detectar cualquier anomalía antes de que pueda comprometer la seguridad de los pasajeros.
En Europa, estas tareas se organizan mediante programas de mantenimiento y deben ser realizadas por organizaciones autorizadas cuando así lo exige la normativa.
¿Quieres conocer algunas de las tareas claves que se realizan durante el proceso de mantenimiento de los aviones comerciales? A continuación te las contamos.
Claves del mantenimiento de los aviones comerciales
Cuando decimos que existen una serie de tareas claves dentro del proceso de mantenimiento de un avión comercial no queremos decir que haya otras que no lo sean. De hecho, el conjunto de medidas y actuaciones que se realizan forman parte de un programa planificado y adaptado a cada aeronave.
Lo que ocurre es que, por no extendernos demasiado, vamos a centrarnos en algunas de esas acciones de mantenimiento más elementales y necesarias para garantizar la total operatividad de una aeronave comercial:
1.- Inspección general programada. Antes de cada vuelo, deben realizarse las comprobaciones correspondientes para identificar posibles daños, fugas, desgastes o anomalías. Además, existen revisiones periódicas de mayor alcance, programadas según el tipo de aeronave, su utilización y las instrucciones de mantenimiento aplicables.
2.- Comprobación de motores y sistemas. Los motores, sistemas hidráulicos, eléctricos, de combustible y otros equipos esenciales requieren inspecciones, pruebas y controles específicos. El objetivo es verificar que funcionan dentro de los parámetros establecidos y detectar signos de deterioro antes de que se conviertan en una avería.
3.- Revisión de componentes y piezas con vida limitada. Determinados componentes del avión deben inspeccionarse o sustituirse cuando alcanzan un límite, aunque sigan funcionando a la perfección. El seguimiento de estos componentes es una parte fundamental de la gestión de la aeronavegabilidad continuada.
4.- Detección y corrección de defectos. Cualquier anomalía descubierta durante una inspección o comunicada durante la operación debe registrarse y ser evaluada y corregida conforme a los procedimientos establecidos y por personal autorizado.
5.- Actualización de registros y documentación. El mantenimiento no termina cuando se completa una reparación. También es imprescindible conservar los registros de las actuaciones realizadas, controlar las directivas de aeronavegabilidad aplicables y mantener actualizado el programa de mantenimiento.
En definitiva
La seguridad aérea se construye anticipándose a los problemas. La filosofía de “más vale prevenir que lamentar” adquiere aquí todo su sentido: un mantenimiento de los aviones comerciales riguroso permite detectar y solucionar posibles incidencias antes de que afecten al vuelo.
Y esa misma previsión resulta muy útil también para el pasajero. Si has decidido llegar al aeropuerto en tu propio vehículo para hacerlo de manera más cómoda y con menos estrés, reservar con antelación una plaza en un parking cercano a la terminal desde la que vuelas te permitirá dejar resuelto otro aspecto importante del viaje antes de que llegue el día.
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