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NOTAM - Parking del Aeropuerto

Aunque hayas viajado mucho en avión… ¿a que no sabes qué es un NOTAM?

Aunque hayas viajado en avión decenas de veces, es probable que haya términos que te sigan sonando a chino al tratarse de conceptos propios de la jerga aeronáutica.

Uno de ellos es NOTAM, un aviso que los pasajeros no suelen ver ni oír, pero que puede influir notablemente en la operación de un vuelo comercial. No significa necesariamente que exista un problema con el avión ni que el vuelo vaya a cancelarse, pero sí que ha aparecido una circunstancia que debe tenerse en cuenta.

¿Habías oído hablar del NOTAM en alguna ocasión? Pues presta ocasión que hoy te contamos qué es y cómo puede afectarte como pasajero.

¿Qué es un NOTAM?

NOTAM responde a las siglas de Notice to Airmen y hace referencia a un aviso aeronáutico que comunica información importante y temporal sobre instalaciones, servicios, procedimientos o peligros que pueden afectar a la operatividad de un vuelo.

En España, ENAIRE lo define como “una información sobre el establecimiento, la condición o la modificación de elementos cuya actualización resulta esencial para las operaciones aéreas”.

Dicho de otra forma, un NOTAM sirve para avisar de que algo ha cambiado respecto a las condiciones habituales. Puede informar, por ejemplo, del cierre temporal de una pista, de una ayuda a la navegación fuera de servicio, de una modificación de procedimientos, de la presencia de obstáculos temporales o de restricciones en el espacio aéreo.

¿Cómo puede afectar a los pasajeros de un vuelo comercial?

Aunque el pasajero no tenga que interpretar un NOTAM (ni saber de su existencia), sus efectos pueden acabar siendo visibles y afectando a su viaje.

Volvemos a un ejemplo: si un NOTAM avisa de que una pista está parcialmente cerrada, esto puede cambiar la operativa del aeropuerto y hacer que tu vuelo, que tenía previsto aterrizar en el aeropuerto X, ahora tenga que hacerlo en el aeropuerto Y.

Otro caso frecuente es que, si un NOTAM comunica que una ruta aérea atraviesa una zona temporalmente restringida, la aeronave puede necesitar un itinerario alternativo, y repercutir en el tiempo de vuelo y hacer que llegues más tarde a tu destino.

De hecho, estos avisos suelen afectar más a la llegada de los vuelos. Por ejemplo, si una ayuda de navegación necesaria para una aproximación está fuera de servicio, la tripulación puede tener que utilizar otro procedimiento. Cuando la meteorología es complicada, una modificación de este tipo puede provocar retrasos, esperas, cambios de aproximación o un desvío.

Por tanto, un retraso o cambio de ruta no siempre tiene su origen en una avería o en un problema meteorológico. La operación aérea depende de muchas piezas coordinadas, y los NOTAM permiten incorporar y comunicar esos cambios a la planificación.

Antes de volar, mejor tenerlo todo atado

Como pasajero poco puedes hacer ante un cambio comunicado a través de un NOTAM, ya que leerlo corresponde a los profesionales de la operación aérea. Su utilidad está en que esos cambios se detecten y gestionen antes de que afecten a la seguridad del vuelo.

Pero si hay algo que como viajero sí puedes hacer es dejar atado con antelación cómo llegar al aeropuerto y dónde dejar tu vehículo. Porque a la comodidad de llegar al aeropuerto en tu propio coche, no la puede acompañar la desesperación por aparcar allí.

Por eso, reservar previamente una plaza de parking evita añadir otra incertidumbre al viaje: llegar con tiempo, aparcar sin dar vueltas y comenzar las vacaciones con una preocupación menos.

Aunque algunos imprevistos dependan de la aviación, encontrar sitio para el coche, afortunadamente, se puede planificar: tan solo tienes que contactar con Parking del Aeropuerto y dejar reservada una plaza de aparcamiento en el Aeropuerto de Madrid.