
¿Por qué el vuelo de ida y el de vuelta no suelen durar lo mismo?
¿Alguna vez te has preguntado por qué el tiempo que tarda el vuelo de ida y el vuelo de vuelta no es el mismo, especialmente, cuando el avión ha realizado una ruta larga?
Realmente es algo curioso, sobre todo, porque es difícil de entender por qué ocurre cuando el trayecto realizado es el mismo. En vuelos nacionales la diferencia suele ser mínima o imperceptible, pero en rutas internacionales ya se deja notar, y en trayectos transoceánicos puede llegar a ser de decenas de minutos o incluso más de una hora.
Esta diferencia entre el vuelo de ida y el de vuelta no es casual ni un error de planificación, sino que es resultado de cómo se comporta la atmósfera a gran altitud y de cómo la aprovechan las aerolíneas para optimizar cada vuelo. En todo caso, hoy analizamos esta cuestión para explicarte los motivos que se encuentran detrás y si se puede evitar.
¿A qué se debe esta diferencia entre el vuelo de ida y el de vuelta?
La explicación principal de esta diferencia entre el tiempo que tarda el avión en un sentido y el que tarda en el otro está en el viento.
A unos 9.000 a 12.000 metros de altura circulan corrientes de aire muy intensas que pueden actuar como un “carril aéreo” invisible: si el avión vuela a favor, gana velocidad respecto al suelo; pero si vuela en contra, pierde parte de esa ventaja.
Por eso, aunque la velocidad del avión sea prácticamente constante en el aire, su velocidad sobre el terreno cambia según el viento que encuentre.
El papel de la corriente de chorro o Jet Stream
Aquí entra en escena la llamada corriente en chorro o Jet Stream.
Se trata de un flujo estrecho de vientos muy rápidos que rodea el planeta en las capas altas de la troposfera, normalmente de oeste a este, como una especie de río atmosférico que serpentea a gran velocidad.
Estas corrientes pueden superar fácilmente los 200 km/h y son especialmente fuertes en invierno debido al mayor contraste térmico entre masas de aire. Cuando un avión vuela “empujado” por este flujo, el tiempo de viaje se reduce porque vuela a más velocidad aunque no quiera; cuando lo atraviesa en sentido contrario, el trayecto se alarga.
Y este es el motivo principal por el que, muchas veces, el vuelo de ida y el de vuelta no coinciden en duración: no están luchando contra el mismo viento ni disfrutando del mismo empuje. Las aerolíneas estudian a diario la posición del Jet Stream para decidir rutas óptimas, buscando aprovecharlo o esquivarlo según la dirección del vuelo.
¿Se puede evitar este efecto?
No del todo. La corriente en chorro es un fenómeno global y permanente, así que no se puede “apagar” ni esquivar por completo.
Lo que sí hacen algunas aerolíneas es ajustar la ruta y la altitud en tiempo real, sobre todo para minimizar su efecto cuando juega en contra. Los pilotos y los sistemas de navegación pueden modificar ligeramente el recorrido o ascender y descender capas de aire para reducir el impacto de los vientos en contra o aprovechar los favorables.
En definitiva, la diferencia entre ida y vuelta se debe a la combinación entre avión y atmósfera: se trata del mismo escenario, pero con un viento distinto que lo cambia todo.
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En cualquier caso, que tu vuelo de vuelta tarde un poco más que el de ida no es ningún problema si te has desplazado hasta el aeropuerto en tu propio vehículo.
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